Tras un paseo, quizá recuerdes una flor y dudes al escribir su nombre. Esta ronda presenta veinte denominaciones junto a dibujos, desde Rosa hasta Violeta de Manchuria. Puedes seguir las letras sin adivinarlas por los pétalos. La guía compara Azalea coreana con Azalea real y Loto con Nenúfar, manteniendo las etiquetas reales del juego español. Son representaciones para conocer nombres comunes. No identifican por sí solas una variedad ni determinan el estado de una planta que hayas visto fuera de la pantalla.

1. Una introducción con el nombre siempre visible

Reconocer una flor y escribir su etiqueta llaman la atención sobre detalles diferentes. Crisantemo puede resultar conocido al oído y necesitar otra mirada en el teclado. Aquí puedes observar la imagen y volver al rótulo cuando quieras. No hace falta preparar conocimientos de botánica ni memorizar las veinte denominaciones antes de abrir la ronda.

Empieza con una meta pequeña: completar Hortensia sin omitir letras o mirar la tilde de Tulipán. Si te detienes en el centro de un nombre, consulta de nuevo la pantalla. Después puedes anotar una palabra que quieras revisar. La lista de letras que lees es una observación útil aparte del tiempo de finalización.

Se utilizan nombres cotidianos que pueden referirse a especies, géneros o grupos cultivados según el caso. No hay que aprender las veinte entradas como unidades de un mismo nivel taxonómico. La ronda conecta una representación con un rótulo y no pide nombres científicos ni condiciones de cultivo. Las preguntas nuevas pueden continuar después en una referencia botánica.

2. Rosa y los siete nombres que la siguen

Las ocho primeras etiquetas son Rosa, Girasol, Tulipán, Narciso, Lirio, Crisantemo, Cosmos y Campanilla japonesa. Forman el principio del único conjunto de veinte, que mezcla flores de plantas herbáceas y leñosas. Completa una antes de mirar la siguiente; no hay una selección aparte de estas ocho para principiantes.

Rosa y Lirio son breves, mientras que Crisantemo requiere más letras. No necesitas mantener la misma velocidad. Lee Tulipán con su tilde y revisa Narciso si dudas en el centro. Tardar en localizar una tecla no significa desconocer la flor. Puedes familiarizarte poco a poco con el avance de una etiqueta completa a otra.

Girasol, Cosmos y Campanilla japonesa presentan estructuras distintas. En la última, separa mentalmente Campanilla y japonesa antes de escribirlas juntas en el campo. Es una ayuda personal de lectura, no una explicación del origen del nombre o su clasificación. La respuesta debe corresponder a la etiqueta actual, con todos sus términos.

3. De Rosa de Siria a Diente de león

Después aparecen Rosa de Siria, Azalea coreana, Azalea real, Forsitia coreana, Flor de cerezo, Magnolia de Kobus y Diente de león. Lee también los complementos: coreana y real distinguen dos azaleas, mientras que de Kobus forma parte de la magnolia mostrada. Escoge una secuencia de letras que acabas de observar por primera vez.

Flor de cerezo pide ese nombre de flor, no el nombre de un árbol añadido por tu cuenta. Las respuestas españolas de la lista siguen las etiquetas mostradas. Tampoco se sustituye libremente una planta por la variedad que más te gusta. Si una lectura usa otra denominación, compárala después en su contexto y sigue aquí el rótulo.

El orden de estas preguntas no es un calendario de floración ni una ruta de paseo. Es una lista fija de veinte nombres. Puedes recordar una planta que hayas visto sin exigir que coincida exactamente con esta imagen. Separar el dibujo representativo de un ejemplar concreto ayuda a conservar el objetivo de lectura y escritura.

4. Loto, Nenúfar y las tres flores finales

Las últimas cinco etiquetas son Loto, Nenúfar, Lavanda, Hortensia y Violeta de Manchuria. Loto y Nenúfar son entradas independientes. Observa la posición dibujada de hojas y flores, y escribe los dos nombres cuando aparezcan. No conviertas una diferencia de estas ilustraciones en un criterio suficiente para identificar plantas reales.

Lavanda y Hortensia tienen finales distintos; Violeta de Manchuria añade un complemento que conviene conservar. Al completar esta última, termina la ronda de veinte. Las preguntas no tienen una dificultad de escritura idéntica por pertenecer al mismo conjunto. Recordar dónde te detuviste permite elegir una meta concreta para otra visita.

Estas cinco entradas pertenecen al mismo conjunto que las anteriores. No se seleccionan por separado plantas acuáticas o de jardín. Si quieres revisar Loto y Nenúfar, presta atención al llegar a ellas al reintentar. Puedes anotar una pregunta que surja al observar sus dibujos, sin añadir muchos contenidos nuevos a una sola ronda.

5. Mirar pétalos, hojas y tallos sin depender solo del color

Un color puede destacar primero, pero no tiene que convertirse en la clave del nombre. Mira el contorno completo, las hojas y los tallos. Una ilustración elegida no reúne todos los colores y formas asociados a una denominación común. Una flor distinta durante un paseo necesita una referencia adecuada para conocer su identidad.

En Azalea coreana y Azalea real puedes observar las hojas y la composición general antes de escribir. En Loto y Nenúfar también puedes mirar dónde se han representado las hojas. No hace falta memorizar esas diferencias para responder: el nombre sigue visible. Si quieres comparar sensaciones, haz una nota personal después de la ronda.

Algunas imágenes pueden reunir aspectos de flores y hojas de momentos diferentes. No son fotografías de una planta en un día concreto. Determinar variedades o época de floración está fuera de su alcance. Aprender una palabra aquí puede ayudarte a reconocerla cuando vuelva a aparecer en una conversación o un libro, y abrir otra lectura.

6. Entrada automática y condiciones del registro

Selecciona el conjunto de veinte en el navegador; Rosa aparece primero. No se necesita instalación ni cuenta. El tiempo empieza con la primera entrada, de modo que antes puedes mirar imagen y etiqueta. No tienes que escoger únicamente flores conocidas. Una nueva también se recorre siguiendo sus letras hasta completar el nombre.

La coincidencia correcta hace avanzar sin Enter. Corrige las letras directamente en el campo. Enter con una respuesta incorrecta no vacía suma un error y limpia el contenido, sin contar cada letra corregida. Se normalizan diacríticos, mayúsculas, espacios y guiones; por ejemplo, Nenufar se acepta para Nenúfar. Puedes seguir observando la ortografía del rótulo.

Después de la última flor ves tiempo, pulsaciones por minuto, errores y mejor marca. Reintentar repite las veinte. Hay silencio y pantalla completa en navegadores compatibles. El registro queda por tema, conjunto e idioma en este navegador. Para recordar dos rondas antes y después de un paseo, puedes anotar tú la fecha y el dispositivo.

7. Repasar tildes y palabras que cambian

Rosa y Rosa de Siria permiten mirar qué complemento se añade. Azalea coreana y Azalea real exigen leer el adjetivo. Puedes escribir cada pareja en líneas distintas y señalar las partes diferentes. Así comparas etiquetas completas sin presentar la semejanza de palabras como una explicación de parentesco o clasificación de las plantas.

Tulipán, Nenúfar y Diente de león contienen tildes; Campanilla japonesa y Violeta de Manchuria añaden más palabras. El motor acepta la entrada sin diacríticos, pero la pantalla muestra la escritura que puedes releer. Si omitiste el centro de Crisantemo, elige ese punto en lugar de proponerte memorizar de nuevo toda la lista.

Recuerda cuánto tiempo miraste los dibujos y qué teclado utilizaste al comparar resultados. Una ronda dedicada a observar hojas puede durar más que otra de escritura. Terminar más deprisa no significa identificar mejor flores reales. Guarda una nota de la etiqueta nueva y elige por tu cuenta qué revisar en el siguiente intento.

8. Compartir la lectura y escoger otro tema de naturaleza

Al compartir una pantalla, una persona puede leer y otra escribir. Da tiempo para consultar las letras y comentar después un nombre conocido y otro nuevo. La dinámica la decidís vosotros. El resultado puede ser una conversación sobre lo que habéis leído, además de una cifra de tiempo, incluso con distinta experiencia de teclado.

Estudiantes y personas que empiezan con la jardinería pueden buscar coincidencias con sus materiales. La lista no incluye todos los contenidos escolares ni las variedades de cultivo. Animales y dinosaurios proponen después treinta y veinte entradas con otras longitudes. Sus guías detallan el vocabulario real para que elijas la siguiente ronda.

El catálogo y la guía general reúnen veintidós temas, incluidos setas y relieve. El metro ofrece estaciones por ciudad y línea. Cambiar de tema no obliga a mantener un mismo ritmo entre listas de extensión distinta. Puedes dedicar la próxima visita a otro dibujo y conservar una flor concreta para releer cuando vuelvas a este conjunto.

9. Dudas sobre el juego de nombres de flores

¿Tengo que conocer antes las flores? No: el rótulo está visible. ¿Se pide un nombre científico o una variedad? Se escriben las veinte denominaciones comunes mostradas. En Rosa u Hortensia sigue la etiqueta de esa pantalla. La primera meta puede ser completar una ronda leyendo sin intentar adivinar el nombre por la imagen.

¿Puedo escribir cerezo en vez de Flor de cerezo? La entrada española utiliza la etiqueta completa. ¿Y si una flor real se ve diferente? Las ilustraciones representan nombres comunes y no recogen todas sus formas. Tampoco calculan la floración actual ni determinan variedades de una fotografía. Consulta una referencia adecuada si necesitas una identificación precisa.

¿Puedo empezar solo por Loto y Nenúfar? Se recorren dentro del conjunto de veinte y se vuelve a él con Reintentar. Después puedes anotar una tilde y un nombre que quieras revisar. El inicio abre Rosa: mira flor y hojas, lee la palabra y escribe a tu ritmo hasta la última etiqueta.